Covadonga Carrodeguas

PREGUNTAS FRECUENTES

Un psiquiatra es el médico especializado en el abordaje de los Trastornos Mentales. El Psiquiatra es licenciado en Medicina. Posteriormente, para obtener la Especialidad de Psiquiatría, ha de superar el examen MIR, que le lleva a obtener la plaza como Médico Interno Residente en Psiquiatría. La especialización consiste en 4 años de formación en los que se va rotando por diferentes áreas de Salud Mental (Hospitalización, Centros de Salud Mental, Interconsulta de Enlace, etc). Tras estos 4 años, se obtiene el título de Especialista en Psiquiatría.

El psiquiatra es médico, por tanto tiene la Licenciatura (grado) en Medicina. Posteriormente, se forma durante 4 años para obtener la Especialidad en Psiquiatría, tras superar un examen (examen MIR), por el que se obtiene la plaza como Médico Interno Residente. Tras 4 años de formación, se obtiene el título de Médico Especialista en Psiquiatría. Al ser médico, el psiquiatra tiene conocimientos generales de medicina, algo fundamental, para descartar causas orgánicas que puedan generar síntomas psiquiátricos (alteraciones tiroideas, alteraciones del SNC, déficit de vitaminas, etc). El psiquiatra, además, puede recetar medicación.

El psicólogo, por su parte, es licenciado (o graduado) en Psicología, por tanto no puede recetar fármacos. Su abordaje es psicoterapéutico. El psicólogo puede obtener el título de Psicólogo Clínico realizando el examen PIR (Psicólogo Interno Residente), mediante el cual obtiene plaza como Psicólogo Interno residente, formándose durante 4 años, en los que se rota por diferentes áreas de la Salud Mental. Tras los 4 años de formación, se obtiene el título de Psicólogo Clínico.

Un psiquiatra no necesariamente pauta medicación por normal general. La medicación se pauta cuando hay una indicación, del mismo modo que el médico general pauta un antibiótico si la infección es bacteriana, pero no lo pauta si por el contrario es vírica. Hay casos en los que no es necesaria medicación y se indica tratamiento psicoterapéutico. En otros casos, la medicación puede ser necesaria de manera temporal (por ejemplo, una ansiedad muy intensa), para rebajar los síntomas agudos y poder trabajar a nivel psicoterapéutico.

Es una pregunta muy frecuente que se hacen muchos pacientes. Si bien es cierto que, en casos graves, la medicación puede indicarse a largo plazo, en otros muchos casos la medicación se pauta durante un tiempo determinado y luego se reduce progresivamente. 

En situaciones de elevado estrés, cuando pueden aparecer síntomas que interfieren en nuestra vida social, personal o laboral, puede ser necesario pautar medicación de manera temporal hasta reducción de síntomas, y luego retirarla progresivamente.

En otros casos más graves, puede que la medicación se paute a largo plazo, hasta obtener una estabilización clínica y luego plantear, con el profesional, la necesidad de continuar o no con el tratamiento.

Toda decisión de abandonar un tratamiento ha de hacerse siempre bajo supervisión médica, ya que puede haber riesgos al abandonar de golpe una medicación.

La decisión de abandonar el tratamiento deberá consultarse siempre con un profesional, que podrá valorar la idoneidad de suspender el tratamiento, pero siempre de una manera segura, ya que puede ser peligroso el abandono de golpe de toda la medicación.

Todavía persiste cierto estigma en nuestra sociedad a la hora de acudir al psiquiatra.

Acudir al psiquiatra no significa estar loco. Ante situaciones vitales estresantes, como pueden ser la pérdida de un ser querido o la pérdida de empleo, pueden aparecer síntomas ansiosos o depresivos que requieran de un abordaje profesional y un tratamiento farmacológico en caso de que fuese necesario, en muchas ocasiones de manera puntual.

En otras ocasiones, pueden aparecer síntomas de corte ansioso o depresivo sin un factor estresor que los justifique, y que pueden interferir en el funcionamiento normal de la persona. El psiquiatra es el encargado de, mediante la exploración clínica, realizar el diagnóstico correcto y valorar la idoneidad de pautar medicación, para que la persona pueda reincorporarse a las rutinas de su vida diaria lo más pronto posible, y aliviar así el sufrimiento.

No todos los tratamientos pautados por el psiquiatra generan adicción. De hecho, la gran mayoría no generan adicción.

Hay algunos fármacos que pueden generar cierta adicción, indicadas sobre todo para el insomnio o la ansiedad. Estos fármacos han de pautarse por un profesional, sólo en caso necesario, a la mínima dosis que sea eficaz, y de manera generalmente provisional, por lo que, en el momento de abandonar el tratamiento y siguiendo las indicaciones del psiquiatra, se pueden abandonar de manera segura sin que haya síntomas de abstinencia.

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