Trastorno bipolar

qUÉ ES EL TRASTORNO BIPOLAR

Un Episodio Depresivo consiste en la presencia de ánimo triste, acompañado de disminución del interés por realizar actividades que antes si nos interesaban o la falta de concentración en actividades tan cotidianas como leer un libro o ver una película. Otros síntomas habituales son sentimientos de inutilidad, pérdida o aumento de peso no relacionado con otros motivos, alteraciones en el sueño, fatiga, pérdida de energía, sentimientos de culpa o ideas de muerte.

Los Episodios Maníacos o Hipomaníacos consisten, fundamentalmente, en estados de ánimo anormalmente elevados, con incrementos de la energía vital y una autoestima verdaderamente alta. Disminuye la necesidad de dormir sin causa aparente y normalmente las personas se muestran muy habladoras. La diferencia entre Maníaco e Hipomaníaco sería la gravedad del episodio, pues generalmente durante los Episodios Maníacos la persona no puede continuar con su vida cotidiana, llegando incluso a necesitar hospitalización, lo que no acontece en los episodios Hipomaníacos, cuya gravedad es menor.

Si a lo largo de tu vida se alternan momentos sustancialmente depresivos con otros anormalmente animosos no dudes en acudir a un especialista cuanto antes para dilucidar si sufres de un Trastorno Bipolar, pues dada su complejidad, el diagnóstico y tratamiento se ha de realizar siempre por parte de un profesional de Salud Mental.

Trastorno Bipolar tipo I

Es necesario que se cumplan los criterios para un Episodio Maníaco. Antes o después del Episodio Maníaco pueden haber existido episodios Hipomaníacos o Episodios de Depresión Mayor.

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Trastorno Bipolar tipo II

Se requiere de la presencia a lo largo de la vida de, al menos, un Episodio Depresivo Mayor y al menos un Episodio Hipomaníaco.

EPISODIO MANÍACO

Consiste en un estado de ánimo anormalmente elevado, expansivo o irritable. Hay también un incremento de la actividad o la energía, que dura como mínimo una semana y está presente la mayor parte del día, casi todos los días. Se asocian también los siguientes síntomas (al menos son necesarios 3 de ellos), en un grado significativo y representado un cambio notorio del comportamiento habitual:

Aumento de autoestima o sentimiento de grandeza

Disminución de la necesidad de dormir 

Más hablador de lo habitual (verborrea)

Facilidad de distraccón con estímulos irrelevantes

Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que los pensamientos van a gran velocidad

Aumento de la actividad dirigida a un objetivo o agitación psicomotora

Participación excesiva en actividades que tienen muchas posibilidades de consecuencias desastrosas (compras desenfrenadas, juergas, indiscreciones sexuales…)

RECUERDA QUE:

En el Episodio Maníaco la alteración del estado de ánimo es lo suficientemente grave como para causar un deterioro importante en el
funcionamiento social o laboral para necesitar hospitalización con el fin de evitar el daño a sí mismo o a otros.

EPISODIO hipomaníaco

Consiste en un estado de ánimo anormalmente elevado, expansivo o irritable. Hay también un incremento de la actividad o la energía, que dura como mínimo una semana y está presente la mayor parte del día, casi todos los días. Se asocian también los siguientes síntomas (al menos son necesarios 3 de ellos), en un grado significativo y representado un cambio notorio del comportamiento habitual:

Aumento de autoestima o sentimiento de grandeza

Disminución de la necesidad de dormir 

Más hablador de lo habitual (verborrea)

Facilidad de distraccón con estímulos irrelevantes

Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que los pensamientos van a gran velocidad

Aumento de la actividad dirigida a un objetivo o agitación psicomotora

Participación excesiva en actividades que tienen muchas posibilidades de consecuencias desastrosas (compras desenfrenadas, juergas, indiscreciones sexuales…)

RECUERDA QUE:

En el Episodio Hipomaníaco, a pesar de que hay un cambio inequívoco del funcionamiento del individuo, a diferencia del Episodio Maníaco, no es lo suficientemente grave para causar
una alteración importante del funcionamiento social o laboral o necesitar hospitalización

Los Trastornos Depresivos, descritos por el DSM-V, tienen como rasgo común la presencia de ánimo triste, vacío o irritable, acompañado de cambios somáticos y cognitivos que afectan a la capacidad funcional del individuo.

Los Trastornos incluidos en esta categoría son:

  • Trastorno de Desregulación Disruptiva del estado de ánimo
  • Trastorno de Depresión Mayor
  • Trastorno Depresivo Persistente (Distimia)
  • Trastorno Disfórico Premenstrual
  • Trastorno Depresivo inducido por una sustancia/medicamento
  • Trastorno Depresivo debido a otra afección médica
  • Otro Trastorno Depresivo no especificado

trastorno depresivo mayor

El Trastorno Depresivo Mayor es el trastorno clásico de este grupo. Los síntomas han de tener una duración superior a dos semanas (la mayor parte de episodios duran bastante más), y generan afectación a nivel social o laboral. Para su diagnóstico se requieren cinco o más de los siguientes síntomas:

Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días

Disminución del interés o el placer por prácticamente todas las actividades

Pérdida importante de peso sin causa justificada (modificación de un 5% del peso corporal en un mes) o disminución o aumento del peso

Insomnio o hipersomnia casi todos los días

Agitación o retraso psicomotor

Fatiga o pérdida de energía

Sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesivos

Disminución de la capacidad para concentrarse 

Pensamiento de muerte 

RECUERDA QUE:

Para el diagnóstico, esto síntomas han de causar un malestar clínicamente significativo o deterioro en
lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento

American Psychiatric Association (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. 5º Edición. Madrid: Editorial Panamericana. ISBN: 978-84-9110-372-1

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