Covadonga Carrodeguas

Trastorno bipolar

qUÉ ES EL TRASTORNO BIPOLAR

Un Episodio Depresivo consiste en la presencia de ánimo triste, acompañado de disminución del interés por realizar actividades que antes si nos interesaban o la falta de concentración en actividades tan cotidianas como leer un libro o ver una película. Otros síntomas habituales son sentimientos de inutilidad, pérdida o aumento de peso no relacionado con otros motivos, alteraciones en el sueño, fatiga, pérdida de energía, sentimientos de culpa o ideas de muerte.

Los Episodios Maníacos o Hipomaníacos consisten, fundamentalmente, en estados de ánimo anormalmente elevados, con incrementos de la energía vital y una autoestima verdaderamente alta. Disminuye la necesidad de dormir sin causa aparente y normalmente las personas se muestran muy habladoras. La diferencia entre Maníaco e Hipomaníaco sería la gravedad del episodio, pues generalmente durante los Episodios Maníacos la persona no puede continuar con su vida cotidiana, llegando incluso a necesitar hospitalización, lo que no acontece en los episodios Hipomaníacos, cuya gravedad es menor.

Si a lo largo de tu vida se alternan momentos sustancialmente depresivos con otros anormalmente animosos no dudes en acudir a un especialista cuanto antes para dilucidar si sufres de un Trastorno Bipolar, pues dada su complejidad, el diagnóstico y tratamiento se ha de realizar siempre por parte de un profesional de Salud Mental.

Trastorno Bipolar tipo I

Es necesario que se cumplan los criterios para un Episodio Maníaco. Antes o después del Episodio Maníaco pueden haber existido episodios Hipomaníacos o Episodios de Depresión Mayor.

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Trastorno Bipolar tipo II

Se requiere de la presencia a lo largo de la vida de, al menos, un Episodio Depresivo Mayor y al menos un Episodio Hipomaníaco.

EPISODIO MANÍACO

Consiste en un estado de ánimo anormalmente elevado, expansivo o irritable. Hay también un incremento de la actividad o la energía, que dura como mínimo una semana y está presente la mayor parte del día, casi todos los días. Se asocian también los siguientes síntomas (al menos son necesarios 3 de ellos), en un grado significativo y representado un cambio notorio del comportamiento habitual:

Aumento de autoestima o sentimiento de grandeza

Disminución de la necesidad de dormir 

Más hablador de lo habitual (verborrea)

Facilidad de distraccón con estímulos irrelevantes

Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que los pensamientos van a gran velocidad

Aumento de la actividad dirigida a un objetivo o agitación psicomotora

Participación excesiva en actividades que tienen muchas posibilidades de consecuencias desastrosas (compras desenfrenadas, juergas, indiscreciones sexuales…)

RECUERDA QUE:

En el Episodio Maníaco la alteración del estado de ánimo es lo suficientemente grave como para causar un deterioro importante en el
funcionamiento social o laboral para necesitar hospitalización con el fin de evitar el daño a sí mismo o a otros.

EPISODIO hipomaníaco

Consiste en un estado de ánimo anormalmente elevado, expansivo o irritable. Hay también un incremento de la actividad o la energía, que dura como mínimo una semana y está presente la mayor parte del día, casi todos los días. Se asocian también los siguientes síntomas (al menos son necesarios 3 de ellos), en un grado significativo y representado un cambio notorio del comportamiento habitual:

Aumento de autoestima o sentimiento de grandeza

Disminución de la necesidad de dormir 

Más hablador de lo habitual (verborrea)

Facilidad de distraccón con estímulos irrelevantes

Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que los pensamientos van a gran velocidad

Aumento de la actividad dirigida a un objetivo o agitación psicomotora

Participación excesiva en actividades que tienen muchas posibilidades de consecuencias desastrosas (compras desenfrenadas, juergas, indiscreciones sexuales…)

RECUERDA QUE:

En el Episodio Hipomaníaco, a pesar de que hay un cambio inequívoco del funcionamiento del individuo, a diferencia del Episodio Maníaco, no es lo suficientemente grave para causar
una alteración importante del funcionamiento social o laboral o necesitar hospitalización

Los Trastornos Depresivos, descritos por el DSM-V, tienen como rasgo común la presencia de ánimo triste, vacío o irritable, acompañado de cambios somáticos y cognitivos que afectan a la capacidad funcional del individuo.

Los Trastornos incluidos en esta categoría son:

  • Trastorno de Desregulación Disruptiva del estado de ánimo
  • Trastorno de Depresión Mayor
  • Trastorno Depresivo Persistente (Distimia)
  • Trastorno Disfórico Premenstrual
  • Trastorno Depresivo inducido por una sustancia/medicamento
  • Trastorno Depresivo debido a otra afección médica
  • Otro Trastorno Depresivo no especificado

trastorno depresivo mayor

El Trastorno Depresivo Mayor es el trastorno clásico de este grupo. Los síntomas han de tener una duración superior a dos semanas (la mayor parte de episodios duran bastante más), y generan afectación a nivel social o laboral. Para su diagnóstico se requieren cinco o más de los siguientes síntomas:

Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días

Disminución del interés o el placer por prácticamente todas las actividades

Pérdida importante de peso sin causa justificada (modificación de un 5% del peso corporal en un mes) o disminución o aumento del peso

Insomnio o hipersomnia casi todos los días

Agitación o retraso psicomotor

Fatiga o pérdida de energía

Sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesivos

Disminución de la capacidad para concentrarse 

Pensamiento de muerte 

RECUERDA QUE:

Para el diagnóstico, esto síntomas han de causar un malestar clínicamente significativo o deterioro en
lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento

American Psychiatric Association (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. 5º Edición. Madrid: Editorial Panamericana. ISBN: 978-84-9110-372-1

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